viernes, 26 de diciembre de 2025
La memoria que se viste de Ficciones
martes, 23 de diciembre de 2025
Los bucles y paralelismos que habitan contigo
viernes, 21 de noviembre de 2025
08:50 - 17:50
No hay palabras que la contengan, no hay imaginarios planos de fotogramas que hagan justicia a su caminar.
No hay girasol que la adorne. No hay arboles pariendo hojas lilas en su futuro patio que puedan opacarla.
No hay tabaco de vainilla que puede abarcar su pecho, o té de transnacional, traidoramente exquisito, que compita con los dulzores de su labio propenso a la alergia por contacto.
No hay terciopelo que pueda adornarla. No hay Fibonacci de ojos que nos de la tridimensionalidad de sus deliciosas piernas. No hay relatos, gestos, predicamento. Porque todas las musas, todas la caras, todas la posibles imaginaciones que den el encuadre perfecto no dan la medida que haga justicia, para la pobreza de las bengalas, que años se llevan disparando sobre la terraza de tus plantas, buscando creer que alcanzan lo inalcanzable.
Y en la simbología de tus manos palpando la espiral, que algún escultor de metales, no sabia que estaba creando y formando para ti, para el futuro lejano en el que sentada en el giro áureo de la obra, te remitías a la deuda de la infancia, que no solo era la deuda de tu infancia, si no la deuda de todas las infancias. Aun no logro entender como tu parabólica de resonancias sintoniza con la mía. ¿Qué clase de mapas portas?
Y en ese ayer, que será el hoy, el naufrago caminar guiado de pies que se apuntan. Puedes portar todas las melancolías, pero ninguna te define, nos define. Ya no se crearon las palabras que hagan puente al sentir profundo e innominado. Porque desde ayer, que es hoy, ya no es necesario imaginar con palabras lo que al fin se consumo.
Te invito a que en el muro de piedras con el candado que no combina, transmutemos todos los procesos no lineales que crepitan en ti.
El encuentro de 5.557 días vomitando corazones ya es árbol de sombra cerrada. Fluyendo.
viernes, 31 de octubre de 2025
Nunca sembró un Girasol
jueves, 30 de octubre de 2025
La llave que te pertenece con un ojo a medio maquillar
Viajas imaginando fotogramas y floreciendo pequeños conejos con tus pasos.
Viajas caótica y completa tejiendo el futuro que te contempla, imperturbable e ingenua, veraz y a la vez prudente, cuidándote de un sol que te resiste. Mientras guardas las verdes bengalas que te llaman a un encuentro que evitas y deseas construyendo otros caminos a otros encuentros que también evitas, por que eres dama que no porta la inconsecuencia y prefiguras la impostación de un código indescifrable que nunca se termina, burocracia que desvistes, con un ojo a medio maquillar.
Y desregulas la habitación insonora, que de tanto gritar tu nombre te hizo llegar a esta puerta, de la cuál la llave nunca pierdes. Siempre ha sido tuya, no es una llave perfecta, pero a final de cuentas es tuya.
Pero, para no caer en redundancias, adicionamos las flores a este relato que no renuncia a acabarse. Proponiendo a está tenue tarde, donde las construcciones que parecían imposibles luchan contra el tiempo que todo lo agota. Ya que está muerte que no muere, sino que se revive a si misma, sigue creando el collage que evoca tus turbulencias y dibujos en código binario. previniendo el a pesar de todo. Porque esta tela que nunca llegó al parque establecido, sigue esperando el encuentro que lucha por no concretarse pero se resiste a morir. junto a este mate que no tiene agua para alimentarse y sigue servido con su montañita intacta, esperando tus rojos labios y tu risa que espanta libélulas.
¿Sigues, en esta metamorfosis constante, que me deja y me invita, que se va pero se queda?
invítame a sembrar contigo el girasol que nunca muere.
miércoles, 24 de septiembre de 2025
¿Perdi las piezas que nunca me faltaron?
miércoles, 17 de septiembre de 2025
La Pérdida póstuma contra todos los Miedos
lunes, 15 de septiembre de 2025
El Arquitecto de la Miseria
viernes, 12 de septiembre de 2025
En ti residen todos los escritos y versos mudos
Volviste a visitar los viejos lugares. Volviste a mirar la ventana que profetizaste cerrar.
Volviste para dejar tu intenso aroma a cloro, lavazas y estridentes poemas no escritos. Volviste evitando parir letras nuevamente o conjeturo que sigues recordando otros inviernos de poca luz en transito y pavimento de nuevas hojas.
Volviste por que en ti inciden todos los símbolos y muñecos de madera abandonados en plazas. Volviste por que en ti no existen las sincronías mal llamadas casualidades.
Volviste por que en ti residen todos los escritos y versos mudos. Volviste por que sea como sea cargas con largos diálogos y celulosas. Son tu herencia, no necesitas actualizar por que estoy seguro de que estas tremendamente vigente.
Volviste por que siempre fuiste mujer que yo no supe entender, no comprendí los verdes gestos e innominables atardeceres celestes. Solo fui espectador torpe, que a pesar de que se cumplieron todas tus predicciones sigue llevándote.
Volviste y te debo contar que nunca pronuncie tu nombre como pediste, solo lo traduje a idiomas desconocidos que se escriben con tinta invisible. Busque incansablemente los cabellos que arrojaste al mar y me abandone en una cita inconclusa cebando mate y comiendo frutos secos en ese parque que ambos sabemos.
Volviste sin costras en tus rodillas, ni lunares ni cabellos lila. ¿Tu risa aun mantendrá su escandalo que genera mariposas y resucita a los difuntos errantes?
Volviste y tu estética ceniza me incita a vomitar corazones...
¿Volviste?
lunes, 1 de septiembre de 2025
Elegida Inelegible
Mi viento no chocara con tu viento. Violento testimonio de tormentas que no ocurrirán pero que se buscan. Besos de acuarelas que borrara esta lluvia que aun no ocurre.
Me quedare con la boleta de garantías a la mordedura de tus frutos de plata, tu dulce cintura de páramo y la fallida excursión al asterisco que todo lo desea y contiene.
Y aunque tal vez en esta noche nublada te pierda de vista en estas espesas arenas. No puedo dejar de dibujarte estelas con mi farol de libélulas, tratando de encontrar y desdoblar este destiempo. Buscando el momento antes que todo te ocurra, antes que todo nos llegue. Y finalmente me deberé entregar a la condena que silencia nuestros diálogos. La condena que me exilia de tus valles y el habitar que tanto deseo en ti.
Nunca podre aprender ha amortiguar frases, ni hacer fintas a las abejas del jardín que con esmero cuidas. Tampoco me enseñaras ha relacionarme en planos silenciosos o escenas posibles tomando el ardiente té de tu vientre.
No conoceré nunca la peligrosa forma de corromperse y que solo se escribe en esta lectura caliente e imaginativa. Premisa del agónico y largo suspiro que precede a esta muerte.
Solo me queda la residencia en la geometría de lo inelegible.
martes, 17 de junio de 2025
Extraño reptil vestido con las espinas de un arcoíris
Estoy Descargando The Piper at the Gates Of Dawn
Con el pelo hasta el borde abismo señalando que más al sur la reja de cemento hace limite con la botellas apiladas y ya bebidas tiempos antes por otros, que al igual que los otros futuros intentan descifrar estas viejas cintas de cassettes Cromo II. Desmenuzando la imaginaria iguana vestida de espinas de arcoíris para el tardío efecto de la pastilla vencida y el incomodo viaje inmóvil plagado de distancias y águilas plásticas que nos advierten que en la cima todo se convierte en sonido, el sonido en acorde y el acorde en absurda boleta.
Estoy descargando Atom Heart Mother
Siento las manos frenéticas, calientes de grandes gestos y sobremesas de tallarines y salsas con laurel. Acompañados en un vacío apoyo de libros insistentes y desnudo el cuerpo al silabario de esta montaña de corazón atómico, con gusto a pezón de azúcar y la postergación de los códigos para lograr divisarnos. En ese vacío futuro, en la casa de mi abuela, recordando los enterrados en bolsas plásticas y los huesos que sirven de adorno para pegar las nubes del retrato de lo nuevo y que tarda en llegar.
Y se nos van los símbolos, aleteando hasta los cielos que aun no se construyen, pero que en densidad nublada de septiembre albergaran a las plagas de avispas rosadas, para la temporada del verano.
Y lentos brotes de otros sonidos y otros acordes invitan a este baile enfermo, frenético y sin sueños concluyentes.